El Departamento de Educación continua implantando su política educativa para enseñar a nuestros hijos y nietos la “perspectiva de género”. Amparándose en la Ley 108 de mayo de 2006, que tenía como propósito el erradicar la violencia doméstica contra la mujer, se ha construido todo un currículo educativo en convenio con la Oficina de la Procuradora de La Mujer para comenzar a enseñar en nuestras escuelas públicas toda una ideología que lo que busca es “romper con lo que se conoce como la familia tradicional: papá, mamá, los nenes” y “que (los niños) tengan una base para definir familia y puedan juzgar con sus pensamientos qué tipo de pareja quieren tener, en términos de respeto y de solidaridad y amor. Eso es una pareja.” Así se expresó la Sra. Beatriz Aybar Soltero, directora del programa de Estudios Sociales del Departamento de Educación en una entrevista con la periodista Vivian Maldonado del Periódico El Visitante en su número del 15 al 21 de junio de 2008. Nada en la citada ley hablaba de perspectiva de género. Mediante esta ideología lo que se pretende es que se vea al hombre y a la mujer como “construcciones de la sociedad”, que ambos son inventos de la sociedad. El Sr. Rafael Aragunde dice en la Carta Circular #3-2008-09 y cito: “El Departamento de Educación de Puerto Rico entiende como perspectiva de género al instrumento conceptual que ayuda a comprender que las diferencias entre los géneros no se deben exclusivamente a una determinación sexual o biológica, sino a la construcción social de las identidades humanas.”
Por eso nos preguntamos cuando anunciamos los talleres que se han estado ofreciendo a través de la isla si el Departamento de Educación está homosexualizando a nuestros niños y nietos. Cuando vemos las expresiones de la Sra. Aybar Soltero está claro que ya desde pequeños, si esta ideología entra a nuestras escuelas, lo que hará “educación” es indoctrinar a nuestros hijos y nietos enseñándoles todo un estilo de vida que lo que ocasionará es un disloque total en todos los aspectos de sus vidas y por ende en la sociedad puertorriqueña.
¿Dónde están los estudios hechos por nuestro gobierno previo a la firma del convenio entre la Oficina de la Procuradora de la Mujer y el Departamento de Educación? ¿Acaso hubo una consulta interdisciplinaria previa? ¿Qué dicen los Médicos salubristas y los Sicólogos? De la misma forma en que se pretendió introducir todo un código civil en el 2007, sin estudios económicos que mostraran los costos del mismo, ahora tampoco parece haberlos.
Ha quedado meridianamente claro que lo que no pudieron conseguir al haberse detenido la consideración del proyecto de Código Civil ahora lo están tratando de alcanzar introduciendo solapadamente un cambio de filosofía educativa que ha de traer a nuestro pueblo lo mismo que allí se pretendía en el “Libro de las Instituciones Familiares” pero sin haber legislación al respecto. Merece especial atención el hecho de que lo que se le estará enseñando a vivir a nuestros hijos no es un “estilo de vida” sino un “ESTILO DE MUERTE”. Cuando vemos a los activistas políticos que pretenden adelantar los intereses del sector de la población que se identifican como homosexuales, lesbianas, transexuales y transgéneros siempre los vemos reclamando mas y mayores derechos para proteger el estilo de vida que han escogido vivir. La actitud correcta ante cada una de esas personas que han decidido vivir de esa forma es que como seres humanos merecen a protección de las leyes igual que a cualquiera otro ser humano. Sin embargo cuando se trata de que traten de imponer conductas a la población en general, como se pretende mediante la Carta Circular #3 entonces es obligación de todos en Puerto Rico y especialmente de nuestro gobierno el hacer un alto y reflexionar sobre las consecuencias que esta ideología traería a nuestro pueblo. En forma consecuente se le ocultan al pueblo las consecuencias de este “estilo de muerte” por lo que tiene uno que convertirse en detective para descubrir la verdad de esas conductas y las consecuencias que acarrean.
Los investigadores médicos y los epidemiólogos han demostrado que la conducta homosexual está vinculada a enfermedades serias y prolongadas. El SIDA y el HIV son las predominantes. Pero la cultura que se nos trata de imponer está en negación en torno a la explosión de las enfermedades sexualmente transmitidas en la comunidad homosexual. Hay todo un enorme esfuerzo para hacernos creer que la homosexualidad es un “derecho civil” y que el SIDA es de alguna forma "la medalla de honor” en vez de lo que realmente es: una epidemia mundial.
El Dr. John Riggs, miembro del Massachusetts Family Institute y experto en los efectos del SIDA y del HIV reporta que el virus del HIV y del SIDA son por mucho la causa principal de muerte prematura en la comunidad homosexual. El porciento de infecciones es altísimo entre los homosexuales, en comparación con el grupo mas cercano de riezgo, los usuarios de drogas intravenosas, y sustancialmente mayor que en hombres y mujeres heterosexuales. En algunas comunidades homosexuales la infección del HIV se aproxima al 50% y acorta la vida significativamente entre los homosexuales y los bisexuales. ”Epidemiology of HIV infection and Aids in the United States” de J W Curran en Revista Science. Pero la comunidad homosexual nada dice de esto.
El hombre homosexual tiene un alto riesgo de contraer ciertos tipos de cancer incluyendo lymphoma y cancer anal. La incidencia de cancer anal entre los homosexuales ahora excede el del cancer cervical en las mujeres pero tendríamos que convertirnos en detectives para encontrar estos datos. El 30%de los homosexuales con 20 años de edad serán HIV positivo o moriran de AIDS a la edad de 30 años. Investigación del Dr E.L.Goldman “Psychological Factors Generate HIV Resurgence in Young Gay Men”. Tampoco se le informa a la población que 19,000 norteamericanos murieron en el año 2005 por haber sido infectados con un estafilococo resistente a los medicamentos conocido como “methicillin-resistant staphilococus aureus” o MRSA. Los 19,000 muertos fueron casos en hospitales en San Francisco, Boston, New York y Los Angeles, pero desde principios del presente año se han empezado a ver en hospitales fuera de esas ciudades. La literatura médica señala que los homosexuales sexualmente activos en San Francisco tienen un riesgo 13 veces mayor de ser infectados, que los heterosexuales y señala que una vez la infección llegue a la población general verdaderamente será imparable, según expresiones de Binh Diep, investigador y director del estudio en la Universidad de California. Diep indica que el “MRSA” se aloja en el ano y se transmite entre parejas sexuales.
Tampoco se le dice a la población puertorriqueña que la “perspectiva de género enseñada a niños desde la escuela elemental les ocasionará graves trastornos a su identidad personal, cuyas mentes no están preparadas para recibir la información que se les impondrá. Tampoco se habla del costo económico que implica un cambio de sexo con los consabidos tratamientos médicos (hormonales) y sicológicos de por vida.
¿Quién será responsable de asumir estos costos? Tampoco se habla del costo de preparar a todo un sistema educativo para capacitarlo en la transmisión de toda una ideología que pretende alterar de raíz la concepción que de sí mismo tiene el ser humano. ¿Y el poder que como padres tenemos de educar a nuestros hijos...dónde queda ante todo este esquema? ¿Pretende el gobierno tomar el control de la mente de nuestros hijos y nietos?
