Tomado de Catholic.net y comentarios añadidos por Milton Picón
Si bien las “feministas de género” promueven la “deconstrucción” de la familia, la educación y la cultura como panacea para todos los problemas, ponen especial énfasis en la “deconstrucción” de la religión que, según dicen, es la causa principal de la opresión de la mujer (subrayado y énfasis de Morality in Media) Numerosas organizaciones feministas acreditadas ante la ONU (Organización de las Naciones Unidas), se han empeñado en criticar a quienes ellos denominan “fundamentalistas” (Cristianos Católicos, Evangélicos y Ortodoxos, Judíos y Musulmanes, o cualquier persona que rehuse ajustar las doctrinas de su religión a la agenda del “feminismo de género” ).
Un video promotor de ideas feministas exhibido en la conferencia de Mujeres de Pekín, producido por Judith Lasch, señala: “Nada ha hecho más por constreñir a la mujer que los credos y las enseñanzas religiosas”.
En el informe de la Reunión de Estrategias Globales para la Mujer se mencionan en varias ocasiones el fundamentalismo y la necesidad de contrarestar sus supuestos ataques a los derechos de la mujer: “El surgimiento de toda forma de fundamentalismo religioso se considera como una especial amenaza al disfrute por parte de la mujer de sus derechos humanos y a su plena participación en la toma de decisiones a todo nivel en la sociedad”. Council of Europe, “Equality and Democracy”: Utopia of Challenge?”, Palais del Europe, Strausbourg, Febrero 9-11, 1995, p. 13. “debe capacitarse a las mujeres mismas, y dárseles la oportunidad de determiner lo que sus culturas, religiones y costumbres significan para ellas” Misma cita de arriba, p. 16.

